Romances


Los romances constituyen un género típicamente español. Son poemas épicos o líricos, formados por versos octosílabos, con rima asonante en los versos pares.
- Los primeros romances se llaman romances viejos y son de finales del Siglo XIV y del Siglo XV. Contaban la vida de la época medieval. Los juglares eran los artistas que iban por los pueblos y los castillos recitando y cantando los romances, acompañados de algún instrumento musical de cuerda o de viento (laudes, rabeles, flautas, etc).
- Los romances posteriores se llaman romances nuevos y son de los Siglos XVI y XVII (Cervantes, Lope de Vega, Góngora, Quevedo) o de los Siglos XIX y XX (Zorrilla, Machado, García Lorca, Alberti).
Ver un romance ilustrado Los llamados "Romances de Ciego" son composiciones en verso, que no necesariamente responden al modelo literario del romance. Generalmente son de autor anónimo y versan sobre relatos de hechos más bien recientes y localizados, que impresionaron a las gentes por su dramatismo o truculencia, o por su desenlace trágico (ver Literatura popular).
La gente les llama simplemente "coplas", y eran principalmente los ciegos quienes las difundían a partir de su interpretación oral directa y de la venta de pliegos con el texto impreso, denominados "pliegos de cordel" por ir enrrollados y atados con un cordel (el pliego de cordel más antiguo que se conserva en España data de 1482), siendo un medio para ganarse la vida.
Los romances de ciegos solían comenzar con una llamada de atención similar a ésta:
(Vea un ejemplo de estos romances)
Ver otro pliego de cordel
"Hombres, mujeres y niños,
mendigos y caballeros,
paisanos y militares,
carcamales y mancebos.
El que ya no peina canas
porque se quedó sin pelo,
y el que el tupé se compone
con bandolina y ungüento..."

Si la narración era larga, para evitar que se le marchara la clientela, hacían intermedios que a veces aprovechaban para vender medicinas, cartas, o el típico calendario zaragozano, y anunciaban la continuación de la siguiente manera: "Fin de la segunda parte,
éstas dos no pintan nada,
la tercera es la que vale..."

El final irremisiblemente solía ser una invitación a la compra del pliego, si les había gustado el recitado: "Y aquí se acaba el romance
que en el pliego escrito está,
sólo dos céntimos cuesta
a quien lo quiera llevar".
La extensión de estos pliegos era variable, generalmente de una a cuatro páginas, y solían presentar unos dibujos xilografiados en la parte superior. Dichos pliegos reciben el nombre de "pliegos de cordel", porque se ponían a la venta colgados de un cordel y cogidos con un trozo de caña a modo de pinza para evitar que se los llevara el viento (ver La Literatura de cordel ).


Los romances en La Aldea

Los romances en La Aldea
Tres son los romances recogidos hasta ahora y a los que se les dedica su pagina independiente. Unos son cantados y el resto lo serán en un futuro próoximo, a fin de que sean mas faciles de recordar.
 Título  Informante  Enlace
 Romance de la viudita  Raquel manchado  Ver romance
 Romance de la mora  Raquel manchado  Ver romance
 Mañanita de San Juan  Mª Nieves Garcia Sanz  Ver y oir el romance


Enlaces con páginas dedicadas a los romances de ciegos y pliegos de cordel.