Detalle.
"¡Parad!
No pe guéis a e se inoce nte h asta h ace rle
m orir"
Los soldados tre nzaron una corona
de e spinas, se la pusie ron e n la cabe za, le
vistie ron un m anto de púrpura; se
ace rcaban a él y le de cían: "¡Viva e l re y de
los judíos!" Y le daban bofe tadas.