Page 10 - La senda de la piedra
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nos lapidarios q ue pueden aparecer en una obra
son m arcas de cantero.Es frecuente encontrar
signos lapidarios, con o sin significado aparen-
te, salpicando las piedras de iglesias y m onaste-
rios, m ezclándose con las m arcas de cantero.
M uch os de estos signos lapidarios son únicos
en cada iglesia, generalm ente h ay un solo signo
q ue no se repite en toda la construcción, al q ue
resulta difícil encontrarle un significado, es el
caso de los signos m ás com plejos y extraños.
Tam bién es frecuente encontrar otras
m arcas dejadas en la piedra, ajenas por com ple-
to a las m arcas de canteros, son signos o trazos
dejados por los m iem bros de las logias en sus
viajes, o por los peregrinos a su paso, aparente-
m ente, éstos no tienen ningún sentido práctico,
sim plem ente com o un recuerdo de su paso.
rucción, etc., así com o de agrupar a escultores, Adem ás, tam bién nos q uedaría siem pre la duda
tallistas, m arm olistas, cortadores de piedra, car- de si las piedras q ue contienen esos signos son
pinteros, pintores, etc. originales del conjunto arq uitectónico, o si fue-
M uch os de los canteros y de los M agís- ron reutilizadas y proceden de una construcción
ter M uri, poseían una firm a (m arca de cantero), diferente.
q ue les identificaba com o autores de la obra. Pe- Sea cual sea la explicación a dich as
ro estas m arcas en ocasiones poseían un signifi- m arcas, si es q ue la h ay, no podem os dejar de
cado sim bólico, se vincula a los M aestros asom brarnos por la belleza y com plejidad de al-
legendariam ente con los constructores del Tem - guna de ellas, así com o el aire de m isterio q ue
plo de Salom ón, poseedores y a la vez deposita- siem pre acom paña a los objetos cargados de
rios de un saber ancestral, así, los M aestros sim bolism o.
deberían transm itir sus secretos a los iniciantes, Pero tam bién las m arcas en los sillares
a los q ue tam bién les asignaban una nueva m ar- podían ser sím bolos q ue los tem plarios dejaban
ca de cantero, q ue deberían plasm ar en todas inscritos en sus construcciones. Para algunos
sus obras futuras. Los instrum entos de los cante- autores, com o Juan Eslava Galán, se trataba de
ros, adq uieren un gran significado en todo este un código secreto tem plario.
proceso, por lo q ue la representación de escua- Entre las m arcas de la O rden del Tem -
dras, com pases, picos, etc., es frecuente entre ple se encontraba el “ábacus”, un bastón de
sus m arcas. m ango espiral usado tanto
La h ipótesis m ás generalizada sobre las por el m aestro del grem io de
m arcas de cantero, es la expuesta por M . Di- canteros com o por el Gran
dron y Viollet-le-Duc en el siglo XIX, q ue consi- M aestre del Tem ple. En la fo-
dera dich as m arcas, son signos lapidarios to anexa puede verse este ti-
pertenecientes a la categoría de signaturas perso- po de m arca.
nales de los canteros, aparejadores y m aestros
de obra, q ue en m uch os casos servían para seña-
lar el trabajo realizado por cada uno, para así de-
term inar el estipendio correspondiente.
Pero no debem os olvidar q ue no todos los sig-
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