Page 5 - La senda de la piedra
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La piedra es un m aterial de construc- Algunas leyendas, escudos y sím bolos
ción, pero adem ás, constituye un elem ento idó- h an sido relativam ente fáciles de interpretar,
neo para dejar un m ensaje q ue perdure a través otros se h an q uedado en el m undo de las h ipóte-
del tiem po, aprovech ando la gran durabilidad de sis y las conjeturas y algunos (los m enos), si-
dich o m aterial, pero dada sus propias característi- guen tenazm ente escondiendo su secreto, en
cas el m ensaje no puede ser com o el escrito en espera de q ue ojos y m anos m ás expertas los h a-
un papel o im preso en un libro, se trata de m ensa- gan salir a la luz.
jes escuetos, frecuentem ente abreviados y en m u- Respecto a su origen, dada la antigüedad
ch as ocasiones sim bólico. del propio pueblo y aun cuando las casas m as an-
Desde siem pre m e resultaron enigm áti- tiguas conservadas son del siglo XVIII, h ay q ue
cos algunos de estos m ensajes, unos por su difí- tener en cuenta el alto grado de reutilización de
cil legibilidad, otros por tener un significado la piedra, una casa se construye con los m ateria-
sim bólico no siem pre fácil de interpretar, de m a- les procedentes de otra, no solo una vez sino va-
nera q ue descartando los obvios, la inq uietud y rias, de tal m anera q ue es fácil encontrar piedras,
la curiosidad m e h an llevado a intentar conocer- sobre todo las m as singulares, cuya ubicación ac-
los de la form a m ás clara posible, y m ostrarlos a tual no es la original y por tanto su datación y
todos aq uellos q ue com parten este tipo de inq uie- postura original se pierde en el tiem po. No es
tud. pues tarea de esta m onografía el establecer su
Los m ateriales sobre los q ue están "escri- origen, sino únicam ente el de tratar de conocer
tos" son fundam entalm ente piedra, de ah í el títu- su significado. En el caso de la Iglesia ocurre lo
lo de esta m onografía, pero tam bién los h ay m ism o, conocem os la actual, datada en la segun-
sobre m adera, en los altares de la Iglesia y sobre da m itad el siglo XVII, pero h ay claros vestigios
bronce, este últim o, solo en las cam panas. de q ue esta form a actual no fue la prim itiva, sino
A sim ple vista, dando un paseo por el q ue existieron al m enos dos construcciones ante-
pueblo, no parece h aber m uch o m aterial com o pa- riores, de m anera q ue sus m ateriales debieron
ra justificar su estudio, pero una vez q ue con la ser tam bién aprovech ados.
cám ara al h om bro se pasea detenidam ente, la sor- Sirva pues esta publicación com o una
presa, cuando no el asom bro, van sum ando pie- guía q ue perm ita recorrer la Aldea buscando, re-
zas, h asta alcanzar un num ero considerable, en conociendo y adm irando, la colección de piedras
com paración con el núm ero de casas y edificios singulares q ue lo form an.
públicos. M e atrevería a decir q ue nunca un sitio Un plano com o el q ue se acom paña, una
tan peq ueño dio para tanto. m áq uina de fotos y esta guía, nos pueden propor-
Todo el m aterial recogido y su estudio cionar un entretenido “safari” cultural.
posterior darán lugar a una presentación visual,
para m ostrarla a vecinos e interesados, publicán-
dose esta m onografía com o apoyo docum ental
m ás extenso, al q ue poder volver en cualq uier
m om ento. A pesar de q ue el trabajo h a intentado
ser exh austivo, no descarto h aber olvidado
algún detalle q ue h asta el m om ento h a consegui-
do perm anecer oculto.
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