Page 24 - La senda de la piedra
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Volvam os nuevam ente a la Iglesia, fuen-
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                       Bajo este nom bre se conocen aq uellas re-  cabría esperar.
                presentaciones  q ue  se  asem ejan  a  una  flor  de   En su portada  aparece un sím bolo repe-
                seis pétalos o seis h ojas, generalm ente enm arca-  tido  4  veces,  tal  com o  puede  verse  en  las  si-
                das en un círculo o disco.                    guientes fotos.

























                       Se trata de la tam bién llam ada " Rueda      Una sim bología q ue tam bién se le atribu-
                del sol".                                     ye, es la de protectora de la fam ilia. En el con-
                       Desde la preh istoria, el sol intenta repre-  texto de la Iglesia y por su ubicación, la puerta
                sentarse com o una flor de seis pétalos con una  de entrada,  es sin duda un sím bolo de protec-
                sim bología de inm ortalidad.                 ción. Lo q ue puede ch ocar a sim ple vista es la fu-
                       La flor y rueda superpuestas,  se utiliza-  sión  entre  creencias  paganas  y  cristianas,  pero
                ron para evocar al Sol, com o dios, q ue renace ca-  no debe resultarnos extraño, es continua la apro-
                da m añana.                                   piación y acom odación de sím bolos, fiestas, etc.,
                       En la Península Ibérica, la h exafolia, al  de raíces anteriores. O tro ejem plo de ello lo po-
                igual q ue la sw ástica, gozó de particular predica-  dem os encontrar m uy cerca, en Castrovido, bajo
                m ento  entre  diversos  pueblos  indígenas,  parti-  el arco de entrada a la Iglesia.
                cularm ente en el País Vasco y Cantabria, pero       Pero no es un sím bolo solo em pleado en
                tam bién en el ám bito astur-galaico y gran parte  Iglesias, al contrario puede encontrarse en m u-
                de Celtiberia, en la q ue nos encontram os, com o  ch as casas en el dintel de entrada y es m uy fre-
                un legado indoeuropeo o celta.
                       Fue utilizada por los rom anos, se incor-
                poró posteriorm ente al arte visigodo, desde don-
                de  pasaría  al  pre-rom ánico  y  al  rom ánico  y  a
                épocas subsiguientes, subyaciendo en el arte po-
                pular en el q ue será usado en un sinfín de realiza-
                ciones,  abarcando  un  am plísim o  período  de
                tiem po, pues si celta es su origen, la encontra-
                m os aq uí, en una Iglesia del XVII.

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