Page 19 - La senda de la piedra
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m iento, acostum brado a las representaciones
sim ples de la flor de lis, no parecía encajar con
lo expresado por sus m oradores, pero veam os di-
En esta enorm e casa, q ue siem pre fue-
ron dos viviendas "pareadas" (com o se ve, lo de
los pareados no es invento reciente, ¡se le ocu- ch as representaciones.
rrió a un aldeano!), son conocidas com o casa de La prim era y segunda, son las clásicas o
"la Bienvenida" y de "la Isidora", en el centro incluso podíam os denom inar básicas, pero la ter-
del arco de la izq uierda puede verse un escudo cera presenta una grado m ayor de sofisticación.
cuyos propietarios catalogan com o una flor de En los gráficos siguientes se m uestra la
lis. evolución representativa de esta flor.
Cuando com encé a estudiarlo con deteni-
Com parando ah ora el escudo de esta casa, con las
representaciones anteriores, verem os q ue sí existe una ana-
logía, concretam ente con el m odelo prim ero de la cuarta fila
del segundo gráfico, de m anera q ue sÍ parece confirm arse
q ue se trata de una representación de la flor de lis.
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