Page 37 - La senda de la piedra
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La  respuesta  q ue  parece  obvia  es  q ue  anterior,  digam os  perteneciente  a  las  antiguas
                esta  casa  perteneció  Juan  H ernández,  pero  en  casas junto al río.
                este  caso,  q uizá  lo  obvio  no  sea    lo  m ás   Una vez m ás, es difícil afirm ar algo con
                acertado. Reparando en la propia arq uitectura de  rotundidad,  tal  vez  solo,  q ue  la  piedra  sí  q ue
                la casa, es fácil ver, q ue no tiene ningún rasgo  pertenecía a los citados Juan y M aría.
                característico  del  tipo  de  construcción  de  la
                fech a indicada, sino q ue parece m uy posterior,  (1) La h ipótesis de q ue esta fam ilia se m arch o
                de  m anera  q ue  caben  plantearse  dos  h ipótesis,  del pueblo, probablem ente en la prim era m itad
                la actual casa se levantó sobre el solar de una  del  siglo  XIX,  puede  verse  con  detalle  en  el
                prim itiva y se conservó la piedra, o sim plem ente  estudio  del  m ism o  autor  "Aldea,  H ontoria  y
                la  piedra  fue  tom ada  de  una  construcción  Navas del Pinar en 1753".




                                    Siendo la casa del cura,
                                 solo  podíam os  esperar
                                 algún  m ensaje  religioso  y
                                 así  es:  "Viva  Jesús  y
              M aría", la palabra Jesús esta escrita m ediante su
              m onogram a, tal com o se vio anteriorm ente en la
              Iglesia.
                                                              q ue sea lo m ás probable).
                                                                     Esta ubicada com o piedra esq uinera en
                                     H ace pocos años q ue se  l
                                    tiró la casa vieja para h a-
                                    cer dos nuevas, pero sus
                                    propietarios  tuvieron  el
                                    acierto de conservar esta
               piedra singular. Contiene una leyenda en latín,
               q ue h asta el m om ento no h e podido transcribir.
               El estado de conservación no es bueno y por ello
               de baja legibilidad, y a pesar de ser la piedra
               m ás fotografiada, en toda clase de m om entos y
               luces, sigue presentando gran resistencia a m os-
               trar su m ensaje. No es m i am iga, solo nos respeta-
               m os, en una luch a en la q ue acabaré con ella o
               tal vez ella acabe conm igo (esto últim o puede


                                                                                                   37
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