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Revista Nº 4 - Ago/2011
             Aldea del Pinar


                   Eufemismos y lenguaje políticamente correcto




                                                              los  niños/as  de  la
                    n eufemismo es una palabra o frase que ex-
                    presa con suavidad ideas cuya clara y tradi-  clase  y  las  A.P.A.
             cional  expresión  se  considera  malsonante  o  bien   (Asociaciones   de
             trata de que el término duela lo mínimo, pues ya se   Padres  de  Alum-
             sabe que el lenguaje puede resultar a veces cruel.  nos)  pasan  a  ser
                    Por  ejemplo,  el  llamar  viejo  a  una  persona   las A.M.P.A. (Aso-
             suele  considerarse  casi  ofensivo,  o  al  menos  poco   ciaciones  de  Ma-
             apropiado, de manera que se suele sustituir por algo   dres  y  Padres  de
             así como “no es joven”, que todo el mundo interpre-  Alumnos/as).   A
             ta por viejo pero sin ser pronunciado.           diario  escuchamos
                    De esta idea se han obtenido, “empleada del   decir   ciudadanos
             hogar” por sirvienta o criada, “anciano” o “de la ter-  y  ciudadanas,  tra-
             cera  edad”  por  viejo,  “empleado  de  finca  urbana”   bajadores  y  traba-
             por portero, “hombre de color” por negro u hombre   jadoras y ya en el colmo del paroxismo aquello que
             de raza negra, “sin techo” por vagabundo, “necesita-  soltó  la  ínclita  y  memorable  ministra  experta  en
             do” por pobre, “país del tercer mundo” por país sub-  igualdad, los miembros y las miembras.
             desarrollado, “paciente” por enfermo, “interno” por
             preso y así muchísimas más.
                    El lenguaje políticamente correcto es una ex-    Un día, navegando por el proceloso mar de
             tensión del eufemismo. Un “invento” de finales del   internet,  me tropecé con una versión del cuento de
             siglo XX  en que se acuña una retórica plagada de eu-  Caperucita en el que se juega con un lenguaje políti-
             femismos,  que  pretende  no  ser  ofensiva  con  nadie.   camente correcto, que puede venir al pelo como cu-
             Su  principal  característica  es  la  no  discriminación   rioso  ejemplo  de  lo  anteriormente  expuesto,  y  que
             de sexos y razas, ya sea en cuanto a las palabras co-  os adjunto para vuestro regocijo, tal y como lo en-
             mo en cuanto a las actitudes.                    contré escrito. Creo que su autoría hay que buscarla
                    Con todo ello, la abogado ha dejado paso a   en  James  Finn  Garner  con  sus  “Cuentos  infantiles
             la abogada, la fiscal a la fiscala, la médico a la médi-  políticamente correctos”.
             ca y la concejal a la concejala. Los niños de la clase
             pasan a ser los niños y niñas de la clase o, peor aún,


            EL CUENTO DE CAPERUCITA ROJA EN LENGUAJE POLÍTICAMENTE CORRECTO PARA
            NIÑOS/AS POLÍTICAMENTE CORRECTOS/AS (como yo)
                                                              Caperucita  Roja,  por  el  contrario,  poseía  la  sufi-
                    Érase  una  vez  una  persona  de  corta  edad
                                                              ciente  confianza  en  su  incipiente  sexualidad  como
             llamada  Caperucita  Roja  que  vivía  con  su  madre
                                                              para  evitar  verse  intimidada  por  una  imaginería
             en la linde de un bosque. Un día, su madre le pidió
                                                              tan obviamente freudiana. De camino a casa de su
             que llevase una cesta con fruta fresca y agua mine-
                                                              abuela, Caperucita Roja se vio abordada por un lo-
             ral a casa de su abuela, pero no porque lo conside-
                                                              bo que le preguntó qué llevaba en la cesta.
             rara  una  labor  propia  de  mujeres,  atención,  sino
                                                                     Un  saludable  tentempié  para  mi  abuela
             porque ello representaba un acto generoso que con-
                                                              quien, sin duda alguna, es perfectamente capaz de
             tribuía  a  afianzar  la  sensación  de  comunidad.
                                                              cuidar de sí misma como persona adulta y madura
             Además, su abuela no estaba enferma; antes bien,
                                                              que es -respondió.
             gozaba de completa salud física y mental y era per-
                                                                     - No sé si sabes, querida -dijo el lobo-, que
             fectamente capaz de cuidar de sí misma como perso-
                                                              es  peligroso  para  una  niña  pequeña  recorrer  sola
             na adulta y madura que era.
                                                              estos bosques.
                    Así, Caperucita Roja cogió su cesta y em-
                                                                     Respondió Caperucita:
             prendió el camino a través del bosque. Muchas per-
                                                                     Encuentro esa observación sexista y en ex-
             sonas creían que el bosque era un lugar siniestro y
                                                              tremo insultante, pero haré caso omiso de ella debi-
             peligroso,  por  lo  que  jamás  se  aventuraban  en  él.
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