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Aldea del Pinar Revista Nº 7 - Ago/2014
ros conquistadores fue rápida, ya que si unimos ción desde las islas dejaron de ser necesarias.
su bello canto a su fácil adaptación a la cautivi- Esto implicó la inexistencia de todo peligro de
dad, el resultado fue que despertó un gran in- extinción y hoy podemos gozar de una impor-
terés. tante población de canarios en libertad.
A principios del siglo XV se produce un
verdadero redescubrimiento de las Islas Cana-
rias, ya que Enrique III el Doliente, rey de Casti- Canario hembra
lla, encargó a los caballeros normandos Juan de
Bethencourt y a Gadifer de la Salle, la empresa
de anexionar las llamadas Islas Afortunadas a
la Corona de Castilla. Juan de Bethencourt im-
portó a Europa los primeros ejemplares de cana-
rios silvestres, algunos de los cuales fueron
ofrecidos al rey Enrique III de Castilla, por lo
que es posible que fuera este monarca el primer
afortunado poseedor de canarios en el continen-
te europeo.
En el segundo viaje, Bethencourt impor-
ta nuevos canarios, esta vez con destino a Fran-
cia, ofreciéndoselos a la reina Isabel de
Baviera, esposa de Carlos VI en el año 1410.
Rápidamente, en las cortes europeas, se difun-
dió la costumbre de criar canarios y en el siglo
XV el canario fue un ave de lujo, siendo el
XVI cuando se establecen centros comerciales,
donde Flandes y España eran los principales cen-
tros receptores. A partir de los puertos españo-
les se comercializa a Italia, que pasa a ser un
importante centro la aclimatación, especialmen- Como ocurre con todas las razas de ani-
te la templada zona del Alto Adigio, desde don- males, cuando se crían en cautividad empiezan
de la ruta comercial continúa hasta Alemania. a aparecer mutaciones que el hombre se encar-
La extensión de la canaricultura por Eu- ga de fijar. Todas estas mutaciones unidas a al-
ropa se realizó a través de las Cortes Reales y gunas afortunadas hibridaciones como la
de la alta nobleza en un principio, estableciéndo- realizada con el Cardenalito de Venezuela, y un
se posteriormente las rutas comerciales median- meticuloso proceso de selección, han dado lu-
te las vías: Primera, Gran Canaria-España gar a multitud de variedades de canarios, con
peninsular y Flandes-ltalia- Flandes, Austria, frecuencia sin ningún parecido con sus antepa-
Alemania y América, y la segunda, La Palma- sados. Hemos de destacar tres grandes grupos:
Francia, Tenerife-lnglaterra. La burguesía euro- los especialistas en cantos, los de color y los de
pea, a la vista de los grandes precios que alcan- forma y rizo.
zan los ejemplares de canarios, pronto No quiero finalizar este artículo sin un
comienza a desplazar a la nobleza, interesándo- reconocimiento al CANARIO SILVESTRE,
se por su cría bajo verdaderos y florecientes in- origen de toda la canaricultura, y que como
dustrias avícolas. abanderado ha llevado el nombre de las Islas a
A finales del siglo XVI la canaricultura todos los rincones del mundo.
era ya un hecho en Europa, aunque el comercio
de pájaros se mantuvo durante este siglo y el si- Francisco Javier Manchado García.
glo XVII, pero cayó hasta casi desaparecer en
el siglo XVIII, por lo que la caza y la importa-
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