Page 9 - Revista 2011
P. 9
Revista Nº 4 - Ago/2011
Aldea del Pinar
A un viejo inquisidor es presentada
Muy necio y envidioso
una hermosa mujer, que de hechicera,
es quien afea un
sin más motivo que la envidia fiera,
pequeño descuido en
ante su tribunal fue delatada.
una obra grande
Al tenor de los cargos preguntada,
los niega todos. Mas con voz severa
Arriba, abajo, arando estaba el buey, y a poco
la comprimía el juez de tal manera
trecho,
que la infeliz mujer, ya sofocada:
la cigarra, cantando, le decía:
«¡Ay!, ¡ay! ¡Qué surco tan torcido has hecho!»
- Ilustrísimo, dice, esto es lo fijo;
Pero él respondió: «Señora mía,
yo de hechizos, señor, entiendo nada,
si no estuviera lo demás derecho,
éste es sólo el hechizo que colijo,
usted no conociera lo torcido.
dice, y alza las faldas irritada.
Calle, pues, la haragana reparona;
Monta él las gafas, y al mirarlo dijo:
que a mi amo sirvo bien, y él me perdona,
- ¡Hola, hola!, ¡pues no me desagrada!
entre tantos aciertos, un descuido».
¡Miren quién hizo a quién cargo tan fútil!
Félix María Serafín Sánchez de Samaniego
Una cigarra al animal más útil.
(1745 - 1801)
Mas ¿me habrá entendido
fabulista y poeta español
el que a tachar se atreve
en obras grandes un defecto leve?
Tomás de Iriarte
Rabel de cuadra
Un pueblo de novela
o es fácil que un pueblo pequeño aparezca refe- cedes, respondió el hijo de Men Rodriguez de Sanabria.
renciado en una novela, pero no es ese el caso En Burgos todo está tranquilo; y la única novedad que
de Aldea del Pinar y la novela "La herencia des- algun tanto ha traido alterados los ánimos en estos dias,
graciada" ó "Don Juan I de Castilla". ha sido la .muerte que el pueblo indignado hizo dar á
Una novela hístorica de Pedro J. Dominguez es- una vieja que en el pueblo de Carazo pasaba por una cé-
crita hace ya algunos años, tantos como que es de 1.852, lebre adivina.
y que curiosamente dice así:
—Nosotros ignoramos la mayor parte de cuanto ocurre Si la curiosidad te
en Castilla; venimos de uno de sus pueblos mas aparta- mueve a leerla entera, pue-
dos, nos dirigimos ahora al de la Aldea del Pinar, adon- des descargarla directamen-
de vamos á recoger la herencia que nos ha dejado un tío te de Internet. Búsca el
que murió hace muy pocos días, y luego tenemos por pre- título en Google - books.
cisión que pasar á la ciudad de Burgos. Vos, señor in-
fanzón, podréis decirnos si podremos hacer este viaje sin
riesgo de que suframos algún menoscabo en nuestras per-
sonas y haciendas; porque hablando francamente, nunca
hemos sido gente de guerra, y no quisiéramos por lo tan-
to encontrarnos en parage en que la hubiese.
— No encuentro inconveniente en que allá vayan sus mer-
9

